Imagina por un momento que ya es verano, sientes la brisa del mar y llegan los primeros baños. ¿Hasta ahí bien? Ahora decides darte un chapuzón y… ¡Vaya! Estás de suerte porque no parece que el agua esté muy fría. Puede que esto te alegre, pero tengo una muy mala noticia para ti: los océanos nos hablan porque corren un grave peligro. El calor marino extremo se ha instalado en las aguas a consecuencia del cambio climático.
Desde 1870 hasta nuestros días se recogen datos de la temperatura de la capa superior del mar, lo que ha facilitado hacer registros climatológicos. Los científicos calcularon la temperatura media, para establecer puntos de referencia, con datos procedentes entre los años 1870 y 1919. Gracias a ello han sabido con certeza qué zonas del planeta han experimentado variaciones significativas en cuanto a la subida del calor marino.
En 1998 se registró un evento anormal en el Atlántico Sur y más tarde, en 2007, ocurrió algo similar en el Océano Índico. Pasado el tiempo, esa última subida del calor marino se incrementó un 50 % en el océano global y pasó a considerarse la nueva normalidad.
En la siguiente imagen, de Plos Climate, se observa cómo se ha extendido el calor marino, llegando a ser algo realmente preocupante.
Teniendo en cuenta los datos anteriores, a finales del siglo XIX la temperatura había subido en el 2 % de la superficie del océano, ¿pero sabes a qué porcentaje afectó en 2019? Según el estudio encabezado por el Acuario de la Bahía de Monterrey (EE.UU.) el calor marino extremo llegó al 57 % del océano. Del informe destacan tres puntos claves y, es que estos eventos de calor extremo han crecido en intensidad, frecuencia y duración.
Como podías intuir, detrás de este desastre está el calentamiento global provocado por el ser humano. Al mismo tiempo que se calienta nuestro planeta, los océanos han ido amortiguando estas subidas al absorber el exceso de calor. De no ser así, la tierra se estaría calentando mucho más de lo que ya lo hace.
Por otro lado, además del calor marino, otra consecuencia que nos deja el calentamiento global es la acidificación de los mares. Te preguntarás qué es eso de la acidificación, pues bien, es el “proceso prolongado de reducción del pH de los océanos, que ocurre principalmente debido al intercambio de dióxido de carbono (CO2) con la atmósfera”. Los cambios en los usos del suelo, la deforestación o la combustión de combustibles fósiles han propiciado un aporte extra de CO2 al entorno que acaba siendo absorbido por el océano. Los efectos son nefastos y afecta a la fauna marina y a los corales.
En definitiva, el gran desequilibrio que produce todo lo que os he contado afecta enormemente a los océanos y al planeta. Hay ecosistemas marinos que se están extinguiendo, se está elevando el nivel de mar, hay fenómenos climatológicos muy agresivos y el calor marino ha incrementado de forma severa.
En relación a lo comentado anteriormente, hay estudios que señalan que el propio calentamiento del océano hará que en el año 2100, el nivel del mar haya crecido 30 centímetros aproximadamente a causa del deshielo. Puedes conocer más de este tema en el siguiente post: ¿Cómo está afectando el deshielo de estos últimos 25 años a la Tierra?
Hay un estudio que fue elaborado por expertos del “Programa Internacional para el Estado del Océano” para la revista científica “Aquatic Conservation” con la finalidad de despertar interés y llamar nuestra atención, ya que la situación es alarmante. Del informe destacan ocho iniciativas que han marcado como prioritarias para evitar que el calor marino siga incrementando:
Para finalizar, os cuento que el próximo mes de junio se va a celebrar La Conferencia sobre los Océanos en Lisboa (Portugal). Es un encuentro organizado por los Gobiernos de Portugal y Kenia para promover soluciones frente a las amenazas que sufren los océanos en términos de salud, ecológicos, económicos y de gobernanza del océano.
Como veis, muchas de nuestras acciones están detrás de este grave problema. ¿Mejorará la situación? Urge un cambio que frene la subida del calor marino.
Os animo a contar vuestra opinión sobre este tema. ¿Cómo podemos ayudar?
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